Dietas y consejos

Como adelgazar

Un tema que aparece con el sol y el buen tiempo. Los métodos rápidos (perder kilos en una semana) pueden ser de una eficacia efímera, y sus consecuencias sobre la salud pueden ser más duraderas.

Los rebotes de peso y las carencias en vitaminas y oligoelementos producen variaciones de tensión, depresión y estrés consecutivo después del período de vacaciones.

Además de pensar en cuál es el peso que realmente se adecua a nuestro cuerpo, debemos considerar que parte de las grasas son reservas lipídicas a los efectos de proveernos de energía en época de frío y de menor disponibilidad de alimentos: es un proceso natural y si nuestro organismo funciona normalmente, debemos perder espontáneamente el exceso de peso con la llegada de la estación cálida, ya que parte de la energía requerida la provee el medio ambiente.

Pero para que esto suceda nuestra fisiología debe estar en orden: el cuerpo posee sus mecanismos naturales sanos y adecuados para responder a estas variaciones de energía. Antes y durante la cura de adelgazamiento, debemos restablecer la armonía fisiológica, para que el resultado nos ea pasajero y se deba a un cambio metabólico y no a los sufrimientos de regímenes de privación.

Antes que nada, eliminar lo que no sirve

Para empezar a eliminar, el primer paso es dejar de agregar: eliminar alimentos con toxinas abundantes (carnes grasas, fiambres, golosinas y pastelería, alcoholes, excitantes).

El segundo es reemplazar por elementos simples y livianos: frutas, vegetales crudos y proteínas vegetales, lácteos magros. Una regla general a seguir es poca o casi anda de grasas ni aceites, nada de almidones y mucha agua.

El ayuno, que algunos toman como un punto de partida, debe realizarse solamente bajo control médico. Es preferible comenzar por un régimen de frutas y líquidos que pueden ayudar a eliminar fácilmente las toxinas.

El tercer paso es adoptar una dieta agradable y simple para seguir, asegurando siempre la provisión de nutrientes: además de frutas y verduras, cereales completos, pan integral, leguminosas y grasas vegetales, cuidando la calidad de las calorías absorbidas y el momento en que se las consume. Si se puede, es preferible un mejor desayuno que un almuerzo más cargado, porque la comida matinal incorpora energías y calorías que se metabolizan rápidamente y se consumen en la jornada.

Luego asegurar la salud... y la belleza

Las calorías deben estar siempre presentadas en alimentos que contengan los nutrientes esenciales: minerales, vitaminas, oligoelementos y fibras alimentarias.

Una comida sana con el desayuno temprano, un almuerzo ligero con vegetales, fibras y micronutrientes, y una cena reducida con elementos simples; frutas, ensalada verde, caldo desgrasado, que debe consumirse horas antes de acostarse, aseguran una dieta equilibrada y un aporte reducido de calorías que permite recuperar el peso ideal para cada cuerpo.

Esta dieta, rica en nutrientes esenciales, provista de fibras que mejoran el tránsito intestinal y consumida en los momentos que se organiza el gasto calórico evita la acumulación inútil de materia grasa.

Desayuno: un comprimido media hora antes, que asegura la provisión de Vitamina C y zinc

Desayuno 1: Café, té, mate, con 1 ó 2 rodajas de pan integral y mermelada dietética (azúcar reducido) o media taza de gelatina dietética.

Desayuno 2: Infusiones, 1 tostada con queso magro, ½ manzana

Desayuno 3: jugo de naranja, 1 tostada integral con miel, infusiones.

Desayuno 4: jugo de naranja o pomelo, un huevo poché en caldo o una pequeña porción de queso crema

Desayuno 5: infusiones, un yogur pequeño.

Media mañana: 1 manzana o media banana/ una gelatina dietética/ un yogur descremado/ una compota de fruta.

Una hora antes del almuerzo, con un vaso grande de agua o con un poco de jugo de fruta dos comprimidos de SpiruVita aseguran la incorporación de betacaroteno, vitaminas del grupo B y otros oligoelementos, entre ellos el cromo.

Almuerzo 1: Filet de pescado, con ensalada de tomate, lechuga, pepino y zanahoria. Una fruta

Almuerzo 2: carne magra, con guarnición de brócoli y arroz. Una fruta.

Almuerzo 3: pechuga de pollo sin piel, con tomate, y calabaza y zanahoria hervidas. Un yogurt.

Almuerzo 4: porción reducida de pastas con tomate triturado y queso. Una gelatina.

Almuerzo 5: caldo, 2 zapallitos rellenos, ½ taza de arroz. Una fruta.

Merienda: Junto con la infusión de la tarde, un comprimido de SpiruVita provee vitamina E, fósforo y sobre todo, superóxido-dismutasa, un poderoso antioxidante y antiinflamatorio.

Infusiones o jugo de pomelo y naranja, acompañando: una tostada integral con miel o media taza de ensalada de frutas, o un yogur pequeño o una manzana

Antes de la cena, muy liviana, se recomiendan dos comprimidos de SpiruVita (o 3 para reemplazarla) una hora antes de la comida para asegurar la provisión de aminoácidos asimilables, vitaminas, minerales y oligoelementos.

Cena 1: caldo de verduras, con ensaladas cocidas. 1 fruta o compota. 1 rodaja de pan integral. Infusiones.

Cena 2: Filet de pescado con ensalada de tomate, lechuga y zanahoria. Infusiones.

Cena 3: Ensalada de verduras cocidas. Una gelatina. Media taza de compota.

Cena 4: Caldo de verduras con avena (poca cantidad). Huevo poché. Una tostada integral. Infusiones.

Cena 5: Una porción pequeña de pechuga sin piel, ensalada de lechuga y zanahoria. Una fruta. Infusiones.

Estas recomendaciones nutricionales apuntan a una dieta equilibrada y sin aportes de grasas excesivas. Pero cada persona encuentra luego su propio ritmo natural, ayudándose con SpiruVita.

Un organismo libre de las trabas de las toxinas y con sus sistemas metabólicos correctamente estimulados, se restablece, recupera capacidad de trabajo, pierde grasas superfluas y distribuye armoniosamente las reservas lipídicas siguiendo el patrón determinado por las hormonas: el ácido gamma-linolénico de SpiruVita estimula las prostaglandinas que desencadenan la actividad hormonal y por eso la silueta recupera su forma.